Prender y apagar el computador, un reto más para cumplir

Sammy Steve Banoy, docente del área de informática en el municipio de San Jerónimo, que desde hace dos años ha venido trabajando con una población de niños con discapacidades cognitivas. Foto: William Medina Giraldo.
La intervención en aspectos como la pedagogía o enseñanza de disciplinas deportivas en poblaciones como las personas con discapacidades cognitivas o físicas es un tema que ha venido cobrando importancia en Medellín como en el Área Metropolitana.
Un ejemplo de ello es la Institución privada Aula Abierta, ubica en el municipio de Envigado, la cual presta servicios especializados y orientados a población con discapacidad cognitiva o motora, a través de proyectos educativos, de habilitación y de rehabilitación, con programas de natación, talleres de lectura, escritura, matemáticas y computadores. Con el apoyo de diferentes profesionales en cada uno de estos campos.
Pero así como existen instituciones que velan por la inclusión social de este tipo de población, también se encuentra el ejemplo de personas que desde su trabajo y quehacer profesional se preocupan en cómo ayudar en este tema. Un ejemplo es el trabajo empírico que desde hace aproximadamente dos años ha venido trabajando el Ingeniero de Sistemas y también profesor de informática Sammy Steve Banoy Rojas, en el municipio de San Jerónimo en la Normal Superior “Genoveva Díaz”.
Su trabajo se fundamenta especialmente con los niños del Aula de Apoyo enseñando conceptos básicos de informática como prender y apagar el computador, el reconocimiento de la partes del computador y manejo de éste. Incluyendo en ocasiones a los alumnos y maestros en formación para que dicten algunas clases y hagan parte de este proceso.
Sammy Banoy, comparte su experiencia en la enseñanza pedagógica a niños con discapacidades.
Desde su punto de vista como docente y profesional en el área de informática, ¿qué retos considera usted que tiene intervenir en la educación de niños con discapacidades cognitivas?
-“Los retos y problemas son todos, sabemos que un niño con discapacidad cognitiva no va a tener una aplicación para poder entrar un en un mundo nuevo que es la informática. Ellos con nosotros trabajan en conceptos básicos como prender y apagar el computador y manejar páginas como Youtube.”-
Sammy aclara que el reto verdadero será llevarlos a un punto en el que ellos por sí solos prendan y apaguen el computador y tengan un mejor manejo de la web.
¿Las dificultades a la hora de intervenir y ayudar a este tipo de población van más ligadas con la parte administrativa de las instituciones o con la metodología de los maestros?
-“Las dos. En la parte administrativa mientras se consigue entes o formas de financiar estos procesos ligados a la economía; en cuanto a los profesores, algunos de ellos no quieren meterse a este mundo porque lo consideran algo complicado.”-
¿Cómo ha sido su experiencia con esta población?
-“Me inspiré en la profesora Amparo Montoya del Aula de Apoyo de nuestra institución, quise hacerlo desde mi propia decisión empíricamente porque si me ponía pedirle ayuda a la administración seguro no hubiera sido posible.”-
Sammy añade que gracias a los buenos resultados alojados en este proceso, con el tiempo la adminitración municipal ha venido mostrando interés y brindando su apoyo.
Para finalizar en esta entrevista se le cuestionó al profesor Sammy acerca de cómo consideraría en un municipio como San Jerónimo existiera la posibilidad que llegara a existir una institución de carácter privado como lo es Aula Abierta del municipio de Envigado; para lo cual argumentó: “Todos los que empezamos hacer parte de este asunto soñamos con eso, si una entidad privada llegara al municipio y nos ayudara con este teman sería maravilloso, estos niños necesitan del apoyo de todos”.
¡Escucha el audio de la entrevista!
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Amparo Montoya, una líder en la educación especial
El quehacer del maestro es una actividad comprendida en el imaginario de muchos como aquel líder de conocimiento que llega hacia el aula de clase y más que impartir saberes, orienta y moldea pensamientos.

Amparo Montoya. Foto: William Medina.
Así como lo representa la mayoría de los modelos pedagógicos, en especial los contemporáneos, algunos maestros en formación se hacen a la idea de que su quehacer profesional se resumirá en enseñarle, escuchar y acoger a cada alumno como si fuese su propio hijo, que hasta este momento en un parámetro comprendido como regular o normal.
Pero qué pasa cuando este reto aumenta, cuando aquellos niños necesitan más atención, cuando la paciencia debe ser mayor. Esta idea es el punto de partida para hablar de Amparo Montoya Díez, profesora de la Escuela Normal Superior “Genoveva Díaz”, quien tiene en su hoja de vida profesional 20 años como docente y 10 años más como educadora y especialista en educación para niños con discapacidad cognitiva.
Esta orientadora que actualmente tiene a su cargo el Aula de Tratamiento Especial en la Normal Superior “Genoveva Díaz” de San Jerónimo, preocupada en avanzar en el desarrollo de sus alumnos y en su integración social. De manera conjunta con el profesor de Informática Sammy Steve Banoy, son la prueba de que la unión y el trabajo en equipo es posible y más aún cuando se tiene un objetivo en común.
Gracias a los talleres y procederes casi empíricos que han llevado a cabo a lo largo de dos años en los alumnos del Aula Especial de la Normal Superior, ha servido esto como testimonio tangible del trabajo que han llevado a cabo en cada uno de estos niños al funcionar la teoría y experiencia de la profesora Amparo con la práctica del maestro Sammy, creando juntos así talleres de reconocimiento de partes del computador, manejo de aplicaciones sobre el reconocimientos de formas y manejo de páginas web de videos. Convirtiendo esta experiencia como la antesala del experimento transformado en realidad sobre el manejo de las TIC y la integración social de esta comunidad cognitiva hacia la sociedad.
Así como hay ejemplos de instituciones como Aula Abierta en Envigado, que imparte una labor en el entorno del Área Metropolitana de Medellín, se involucra en el tratamiento de comunidad con problemas cognitivos. Los docentes Amparo y Sammy se convierten en unos grandes por querer cumplir unos sueños que son a largo plazo y que poco a poco han marcado un antes y después en la comunidad de San Jerónimo.

